Relatos sexuales: En el Ass

En los relatos de sexo anal: estas historias exploran la pasión intensa y la confianza mutua del placer anal. Capturan vívidamente la intimidad cruda y las sensaciones poderosas de aventuras consentidas entre parejas entregadas.

Relatos en la categoría «En el Ass»

Los relatos más populares y nuevos sobre el tema «En el Ass»

Luces, cámara, yate

En el momento en que pisé la cubierta bañada por el sol del yate, mis ojos se clavaron en ella. Elena, la actriz cuyo rostro había atormentado mis fantasías nocturnas durante meses, estaba recostada c…

Leer
Destello en el estudio

Entré al estudio justo detrás de él, y el aire entre nosotros se volvió espeso como jarabe. Max estaba de pie junto a la pared blanca del ciclorama con una camisa desabotonada, su pecho musculoso bril…

Leer
Susurro de carretera

La carretera nocturna volaba bajo las ruedas, los faros de los coches que venían de frente se desdibujaban sobre el asfalto mojado. Apreté el volante con más fuerza, pero la mano de Lena ya estaba en …

Leer
¿No encontraste tu trama? Describe tu fantasía en el género "En el Ass" y la IA escribirá un relato en menos de un minuto. Gratis.
CHAT SEXUAL con modelos
Noches de yate con Aiko

La primera vez que vi a Aiko inclinarse para servir bebidas en el yate, su falda negra ceñida se ajustaba tanto a ese culo japonés perfecto que casi se me cae el vaso. La tensión chisporroteó entre no…

Leer
Mensajes de medianoche en la cubierta

La brisa salada tiraba de mi vestido de verano mientras me apoyaba en la barandilla del yate, el mar oscuro extendiéndose sin fin bajo un cielo iluminado por la luna. Mi pulso se aceleró en cuanto lo …

Leer
Muéstralo en las Caballerizas Reales

Lara detuvo el descapotable ante las antiguas verjas de las Caballerizas Reales. El sol de la tarde doraba los tejados y el aire olía a heno y almizcle. Lesya salió primero: una morena esbelta con un …

Leer
Paseo de medianoche con el extraño italiano

El tren nocturno traqueteaba por la campiña italiana, pero lo único en lo que podía concentrarme era en ella. Elena se deslizó en el compartimento tenuemente iluminado como si fuera dueña de las vías,…

Leer
Atrapado con un secreto

La tormenta golpeó de la nada. Las luces del pasillo parpadearon, y el viejo ascensor se detuvo entre el octavo y el noveno piso. Yo, Kat, casada con Sergey desde hacía cinco años, estaba parada demas…

Leer
La audición en la carpa

La carpa estrecha olía a agujas de pino, sudor y esa tensión cruda que se había estado acumulando entre nosotros durante tres meses. Lena yacía sobre el saco de dormir con la chaqueta desabrochada, su…

Leer
Tres litros de semen para Lexi en Yalta

Encendí la cámara del dormitorio, me alisé el pelo y sonreí a la lente como solo yo sé hacerlo: un poco chula, un poco culpable. —Hola, Johnny... Es tu videodiario favorito. Hoy estoy en Yalta. Y sí,…

Leer
Exposición de yoga en yate

La brisa salada del puerto deportivo no hizo nada por enfriar el calor que se acumulaba entre mis muslos mientras observaba a Lena subir al yate con su ajustado top negro de yoga y sus leggins a juego…

Leer
Antojos bajo la lluvia

El aguacero azotaba los cristales de la cafetería como si quisiera entrar. Yo estaba sentada frente a mi cliente, Marcus, el musculoso entrenador físico que había estado llevándome al límite durante m…

Leer
Besado por el sol sobre las olas

El sol mediterráneo había bronceado su piel con un tono profundo y brillante que hacía que mi polla se estremeciera cada vez que la miraba. Habíamos alquilado el yate por una semana para probar algo n…

Leer
Deseo al sol en la cubierta

En el momento en que pisé la cubierta bañada por el sol del yate, mi polla dio un respingo al verla. Lena estaba allí de pie con un diminuto bikini blanco que apenas contenía sus tetas llenas, su piel…

Leer
Calor en yate después de los votos

En el instante en que vi a Lena subir al yate con ese vestido blanco ceñido, mi polla dio un respingo fuerte. Era mi profesora de yoga de las tardes: ágil, flexible como el demonio, con piel bronceada…

Leer
Olas prohibidas

En el momento en que la vi subir a cubierta con ese vestido blanco ajustado, mi polla dio un respingo como si recordara todas las guarradas que solíamos hacer. Elena. Mi ex de hace cinco años, ahora c…

Leer
Sumisión bañada por el sol

El sol del Mediterráneo golpeaba la cubierta del yate como si quisiera derretirnos a los dos. Llevaba semanas observando a Lena: su piel bronceada y dorada brillando de sudor en cada sesión, cómo la a…

Leer
Apareamiento a la luz de la luna

El bosque bajo la luna llena respiraba pesado, cargado de pino y tierra húmeda. Mara corría descalza, su fino camisón pegado a sus muslos sudorosos. Sabía que la estaban observando. Dos lobos enormes …

Leer
Sumisión en sus manos

El aire en el dormitorio en penumbra estaba cargado con el aroma de su perfume y mi excitación cruda. Ava estaba recostada en el sillón de cuero, sus largas piernas cruzadas en medias negras transpare…

Leer
Trabajo de pintura para recepción de boda

El cuarteto de cuerda había recogido hacía horas, pero la carpa de la recepción seguía vibrando con risas y el tintineo de copas. Yo estaba de pie cerca de la barra libre con mi ajustado vestido esmer…

Leer
Al vapor y satisfecho

La pequeña sauna de cabaña detrás de la casa de campo estaba cargada de vapor, el aire impregnado del aroma penetrante de ramas de roble y del olor crudo a piel caliente y desnuda. Marina, de treinta …

Leer
Tormentos en el sótano

El húmedo sótano de la vieja casa estaba saturado del hedor a moho y excitación. Anna estaba de pie, atada a una fría columna de hormigón, con los brazos estirados por encima de la cabeza y las muñeca…

Leer
Calor de tormenta

La lluvia golpeaba el techo de hojalata como si quisiera atravesarlo a golpes. El viento aullaba alrededor de los aleros de la vieja cabaña de guardabosques, sacudiendo las contraventanas. Apenas habí…

Leer
Órdenes del capitán bajo cubierta

"La fiesta en el yate estaba en pleno apogeo sobre nosotros, con el tintineo de copas de cristal y risas derramándose por la cubierta como champán. Yo era la curadora invitada del coleccionista dueño …

Leer

¿No encontraste tu trama? Escribe tu propio relato

4000 caracteres
Instantáneo
Gratis